En esta ocasión se trata de una sesión con compañeras del curso en EFTI en la que quisimos experimentar con fotografías poca luz trabajando mucho las sombras.
Así pues usamos ligeras fuentes de luz, panales y spots para focalizar la iluminación en zonas muy determinadas.
Este tipo de iluminación invita a usar bastante el blanco y negro que potencia, aún más si cabe, los fuertes contrastes con los que se trabaja.
Rostros mucho más expresivos y texturas muy interesantes que surgen y que me han permitido abrir posibilidades en un ámbito tan cerrado como parece ser inicialmente el plató.
La experiencia fue estimulante, inspiradora y con unos resultados gratamente sorprendentes. Creo que profundizaré algo más en estos retratos en penumbras o con poca luz.
