Revisando fotos antiguas me he dado cuenta de que aún no había publicado algunas tomas interesantes de un finde del pasado mes de octubre en el que andaba algo aburrido.
Llevaba un mes sin hacer fotos , así que me "obligué", eché en mi bolsa la pequeña 500D con el 50mm f1.4 y me dispuse a salir con este equipo tan compacto a ver qué me encontraba.
La salida del sábado se vio abortada por la llamada de unos amigos y apenas me dio tiempo a centrarme en algunos detalles y texturas.
Al día siguiente salí a dar un paseo centrándome esta vez en fotografía callejera un domingo por la mañana que también hay vida por las calles…
El 50mm lo estuve trabajando sobre todo a f2, apertura suficiente para darnos una profundidad de campo aceptable en las circunstancias en las que me estaba moviendo.
Pasear sin exigirme a mi mismo fotos espectaculares, sino centrándome en lo que veía a mi alrededor , dejando la cámara en segundo plano, hacía que las fotos fueran apareciendo en mi cabeza con mucha facilidad. Menos presión y más productividad.
Equipo ligero y sencillo, y salida sin pretensiones disfrutando del paseo, una buena fórmula para la fotografía callejera.
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