Los que vivimos en Madrid en ocasiones nos quejamos por estar atrapados en la gran ciudad y porque el único verde que vemos es el de las ensaladas.
Lo cierto es que tenemos a tiro de piedra una buena cantidad de lugares que merecen la pena ser visitados con los que saciar nuestra necesidad de naturaleza.
Uno de los lugares que personalmente prefiero es la sierra de Madrid. Aún tengo pendiente subir a los puertos y pueblos de arriba, pero ya la parte baja de la sierra donde viven unos familiares sí que me ofrecen buenas oportunidades para hacer fotos y pasar un día entretenido.
Acostumbrado a hacer fotos más “urbanas” me resurta muga estimulante buscar y componer fotografías en entornos naturales donde interpretar correctamente la luz se vuelve incluso más crucial de lo habitual.
Los colores que cambian de estación en estación son una motivación extra, por lo que volver varias veces al mismo lugar nos permite descubrir un entorno diferente en cada ocasión. Aquí diferenciar fácilmente las fotos hechas en el mismo lugar de la Sierra de Madrid en Agosto y Febrero.
A continuación os dejo los enlaces a los sets completos de estas dos jornadas fotográficas:
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